¿ Cómo hacer que el niño duerma solo ?

La mayor parte de los niños sienten rechazo a dormir solos. Esto no siempre es señal de miedo, sino que, puede haber sido provocado en gran parte por haber estado acostumbrados a otros hábitos.

Hay papás que prefieren dormir con sus hijos para así observarles y actuar si les pasa algo. Esto sólo creará ansiedad a ambas partes. Ansiedad para los papás que se pasarán la noche pendiente de los hijos y ansiedad para los hijos que no querrán dormir solos cuando llegue el momento. En definitiva, vuestro hijo convertirá la hora de dormir en un momento desagradable por culpa de vuestros miedos.

Al principio, dormir con un hijo es un placer que muchos papás confiesan. Es cierto que refuerza el vínculo entre padres e hijos, pero, cuando llegan a una edad, deben hacerlo solos. Es por ello que, cuanto antes empecéis a acostumbrarlos mejor llevarán la adaptación. Cuanto más tardéis, peor se tomarán esta decisión y la hora de dormir se convertirá en vuestra peor pesadilla.

Si habéis empezado a experimentar el proceso de separación de vuestros hijos por las noches y no conseguís que duerma solo, leed los siguientes consejos para que en pocos días vuestro hijo duerma toda la noche del tirón en su habitación.

Hay que ser firmes

Con esto quiero decir que, si los dos habéis decidido que es el momento de que duerma en su habitación, debéis ser firmes en vuestra decisión.

Muchas veces se despertará por la noche y acudirá a vuestra cama. Seguramente, por cansancio no le rechacéis y le dejéis dormir con vosotros, pero, debéis hacer el esfuerzo, levantaros y llevarle a su habitación. Tiene que ver que sois consistentes y que no va a poder con vosotros. Si le dais rienda suelta, lo tendréis todas las noches en vuestra cama,

Cuidar su entorno

Hay que cerciorarse de que la habitación es confortable, que a la hora de acostarle hay una buena temperatura o que es cómoda. Además, es muy importante acostarle siempre a la misma hora, valorando que sus horas de descanso deben oscilar entre 8-9 horas, por ello, debe hacerlo a una hora considerable sino, de madrugada estará ya despierto.

No vale bajar la guardia

Son típicos los días que se hacen excepciones. Debéis evitarlas por encima de todo. En ocasiones, el niño tiene un día malo y para que se le pase el berrinche se le facilita dormir esa noche con vosotros “como día especial”. No debéis hacerlo, basta un día de saltarse la rutina para que tengamos que volver a empezar.

Aportarle tranquilidad

Podéis serviros de todos los elementos relajantes que tengáis a vuestra disposición. Vuestro hijo pasará de dormir acompañado a dormir solo y eso para él supone un gran cambio.

Un muñeco suave para que se sienta acompañado es la opción de muchos. Si en vuestro caso, el niño refiere miedo a la oscuridad, hay unas luces pequeñas a modo de aplique que se colocan en los enchufes. Dan muy poca luz, pero la suficiente para que el niño no lo vea todo tan oscuro.

Lo más importante es que el niño coja el sueño de una manera relajada. Podéis optar por un masaje relajante, las famosas “cosquillas”, contarle un cuento o simplemente hablarle bajito. Todo esto eliminará la tensión y hará que coja el sueño de una manera más relajada, lo que facilitará que duerma del tirón.

Evita discusiones y estrés antes de ir a dormir

Si antes de dormir has regañado a tu hijo, lo más probable es que responda a la acción de ir a la cama solo con un gran berrinche. Con esto no conseguirás que se duerma. La técnica de que se duerma de cansancio mientras llora, no es aceptable. Seguramente el cansancio le venza y se quede dormido, pero posiblemente en unas horas volverá a despertarse. Esto no es más que una respuesta fisiológica del cuerpo ante un estímulo estresante. Dormirse con tanto estrés ocasiona muchos despertares nocturnos, por eso esta opción os puede salir cara.

Aunque parezca irónico, si ha estado jugando activamente justo antes de irse a dormir, como correr, tirar juguetes, subir de un lado a otro, podemos obtener el mismo resultado que he explicado con el llanto.            Tanta actividad justo antes de dormir va a impedir que el cuerpo se relaje por completo y para hacerlo, necesitará unas horas, por lo que puede quedarse dormido a altas horas de la madrugada.

La adaptación puede durar unos días

Los primeros días serán muy duros ya que es posible que él no duerma y vosotros tampoco, pero debéis persistir. La clave del éxito está en seguir intentándolo. Poco a poco se irá dando cuenta de que tiene que dormir solo y no hay otra alternativa. Eso siempre que sigáis los consejos de una manera rigurosa.

Aunque al principio queráis desistir, seguir esforzándoos por conseguirlo. Es un paso más en el proceso de maduración de vuestro hijo, ¡ánimo¡

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